¿Cuántos tipos de mercado existen y cómo identificarlos?

Sin lugar a dudas, una de las palabras más usadas en el mundo de los negocios es el vocablo ‘mercado‘. Este término cobra especial valor cuando se quiere conformar una empresa y es allí que pasa de ser una idea generalizada, por la mayoría de personas, a ramificarse para dar cuenta de las relaciones producidas en las operaciones de compra y venta.

En el presente artículo compartiremos relevante información sobre los tipos de mercado existentes que han sido ampliamente estudiados hasta el momento. Identificarlos es de gran utilidad porque al conocer sus potencialidades es más fácil saber en cuál de ellos se insertaría tu empresa.

Igualmente, reconocer las potencialidades de cada tipo de mercado complementará nuestra percepción del entramado comercial, dado que en cada uno son múltiples los factores financieros involucrados.

¿Qué es el mercado meta?

La idea de mercado meta (también conocido como target o mercado objetivo), es de gran utilidad cuando se quiere iniciar un negocio, ya que por más que se desee, no todas las personas necesitan el mismo producto de la misma forma.

En este sentido, el mercado meta puede ser definido como un segmento ideal de la población, con ciertas características y necesidades, al cual va dirigido el producto o servicio que se desea promocionar, de la mano, por supuesto, de las estrategias de marketing más adecuadas para conseguir tal fin.   

A partir de esta idea, que a pesar de todo puede tener un tono todavía más amplio y general, se empiezan a producir nuevas segmentaciones que van siendo cada vez más específicas. Tal es el caso de la consideración de otros términos emparentados, como el de “público objetivo” y más detallado el “buyer persona” o cliente ideal. 

De esta forma las empresas buscan no desperdiciar recursos, sino enfocarlos todos en dicho grupo de individuos, que pueden llegar a ser potenciales clientes.

Características

Dentro de las características que debe tener un mercado meta para ser viable y atractivo puedes considerar:

Llegar a un mínimo de consumidores y clientes que garanticen la rentabilidad de tu negocio, sea este un producto o servicio. De allí que sea decisivo segmentar el mercado adecuadamente; para que la marca vaya expandiéndose poco a poco, pero manteniendo la calidad y operatividad.

Además, conviene vincular convenientemente todos tus recursos: sean materiales, personas o conocimiento propio sobre el asunto en cuestión, para de este modo enfocar las estrategias en los objetivos sin perder tiempo.

También esto es necesario porque de esta forma aminorarías la inversión primaria a la hora de comenzar.  

Otra característica puede ser atender necesidades no cubiertas o “huecos” en el mercado que no han sido llenados por la competencia. Ya sea a de productos o servicios o considerando a los consumidores que no se encuentran satisfechos ni motivados con las propuestas existentes.

¿Cómo definirlo?

Sin duda que definir eficientemente el mercado meta garantizaría estar del lado de los ganadores. Pero ¿cómo hacerlo? Pues partiendo de una serie de criterios y siguiendo una serie de pasos.

En cuanto a las variables, para empezar, tendrás que considerar el sexo, la edad, nivel de instrucción, nivel socioeconómico, condiciones laborales y físicas, hábitos de consumo, lugar de residencia, necesidades, preferencias, entre otras que vayan surgiendo.

El primer paso a seguir consiste en definir si se trata de productos digitales, si se relaciona con autos, servicios educativos, consumo de primera necesidad, entre otros. Una vez solventado este punto, la mirada se posará en cuáles son los consumidores predestinados a ser tus clientes.

Un segundo paso radica en utilizar técnicas para recabar la información que necesitas sobre los clientes. Esto se puede hacer a través de encuestas en las que se informe sobre regulares hábitos de consumo y algunas de las variables antes mencionadas. Con ello te puedes enterar de las necesidades del consumidor.

Muchas personas en esta fase también se acercan a los establecimientos y prestan atención a las preguntas que realizan los consumidores, lo que suelen preferir o  lo que gastan en cada rubro, estos y otros detalles pueden exteriorizarse con un poco de atención.

Por último, ya debemos saltar de la teoría y especulaciones a la práctica. Y esto se logra tras una prueba de mercado y confrontar qué tan preparado está tu producto para ingresar a dicho mercado, cómo es recibido y en general si se delimitó adecuadamente el segmento.

Tipos de mercado según importancia económica

mercado-financiero
Shutterstock.com

Podemos clasificar los mercados en tres, según el tipo de importancia económica: el mercado financiero, el mercado laboral y el mercado de bienes y servicios.

Mercado financiero: también conocido como mercado de capitales, remite al universo de compra y venta de acciones y bonos. Además involucra todos los mercados en los que los recursos financieros juegan un papel esencial, por ejemplo, los bancos y las aseguradoras.

Mercado de divisas: representado, de igual manera, bajo la palabra Forex, implica todo aquello relacionado a la compra y venta de divisas. Implica una serie amplia de actores, como las entidades financieras (bancos), empresas comerciales, e incluso, personas naturales. Todos en una articulación que permita el constante flujo monetario para el normal desempeño, sobre todo, de actividades comerciales internacionales.

Mercado de capitales: al igual que los dos primeros, forma parte de la actividad financiera. El mercado de capitales se centra en la compra y venta de acciones, que representan los activos financieros de las empresas.

Mercado laboral: aunque puede tener menos visibilidad en la economía, relaciona a un determinado grupo de personas que ofrece su fuerza laboral a las empresas a cambio de un salario. En estos casos la especialización del individuo suele ser clave para las actividades de la empresa.

Mercado de bienes y servicios: a diferencia del anterior, este es uno de los más populares, ya que se asocia comúnmente a la palabra mercado en general. En el mismo las empresas venden productos o servicios a las personas a cambio de dinero. Como ejemplos podemos señalar panaderías, supermercados, heladerías, lavanderías, entre muchos más.

Mercados según la competencia

Este tipo de mercado amplía las posibilidades de otros más que veremos a continuación. En el mercado según la competencia juegan un papel esencial mecanismos como la oferta y la demanda, esa relación de tensión que existe entre vendedores y compradores.

Tenemos que resaltar que conforme a los modelos de este tipo de mercado resultan las variedades de productos, sus costos finales, pérdidas y ganancias, utilidades, estrategias de mercadotecnia, entre otros focos de atención.

A partir de lo recién mencionado es que emergen:

Mercado de competencia perfecta

Es el que vemos cuando hay una portentosa cantidad de vendedores y compradores, que ofrecen o adquieren según sea el caso, el mismo servicio o producto.

Esto genera que las empresas no influyan determinantemente en el precio de los productos o servicios que ofrecen pues, al haber otras de su misma competencia, se ven obligadas a mantener precios competitivos para no perder clientes.

En este caso el ejemplo que mejor lo ilustra es el relacionado con el mercado financiero. Ya que en la práctica resulta difícil encontrar un verdadero mercado con estas características, que supone  una igualdad relativa entre las empresas implicadas. 

Mercado de competencia imperfecta

Esta categoría es más común y abre el espacio a otros tipos de mercados, entre los que destacan palabras como monopolio, monopsonio, oligopolio o competencia monopolística.

El monopolio es el primero de ellos y representa un tipo de mercado en el que el vendedor es uno solo y hay abundante cantidad de compradores. Es decir, esta única empresa controla el mercado porque sencillamente, por diversas causas, no tiene competencia.

Esto significa que el consumidor está en desventaja, pues al ser una única empresa la que ofrece el producto, la misma consigue imponer precios en el mercado, sin importar variables como cantidad o calidad.

Este monopolio se puede llevar a cabo a partir de políticas públicas, propiedades exclusivas, tecnologías avanzadas o estrategias de mercado, como el hecho de bajar precios ante una posible empresa que quiera competir en el mismo sector.

Por su parte, el monopsonio, actúa de modo contrario al monopolio. En el mercado monopsonio hay muchos vendedores para un solo comprador, por lo que controla la demanda y determinará, más tarde, el precio del mercado. Como por ejemplo, una compañía que se encargue de comprar toda la producción de empresas más chicas.

Mientras que en el oligopolio hay una nimia pero existente competencia entre las empresas, aunque igual, funciona ante muchos compradores. Cuando una compañía toma ciertas decisiones, comúnmente las otras le siguen para mantener un estándar competitivo. Como ejemplo podemos mencionar las empresas telefónicas de un país.

Por último, en la competencia monopolística, tenemos a una gran variedad de empresas que se encargan de producir cierta familia de productos levemente distintos entre sí, pero que llegan a ser cambiables por los que fabrican otras empresas. En este caso cobra vital importancia el prestigio de la marca.

Un ejemplo citado en actividadeseconomicas.org para mostrar este caso pudiera ser Apple, que es la creadora de los IPhones. Ellos controlan el mercado de estos dispositivos en su variedad (tienen su monopolio) pero dentro del amplio mercado compiten con otras marcas de telefonía celular. Aunque es hay una mayor competencia, no se acerca a la idea de competencia perfecta.

Mercado según el comprador

La variable “comprador” es vital dentro de intercambios comerciales, ya que es un punto bastante visible y de continua acción, pues parte de las premisas de que no todos los compradores son iguales. A partir de allí distinguimos una nueva clasificación que expondremos seguidamente:

Primero tenemos el mercado de consumidores, el más conocido por todos. Amerita un tipo de comprador que cubre sus necesidades adquiriendo  productos, bienes y servicios.

Asimismo sobresale el mercado industrial, de corte profesional, en él los compradores son empresas, que adquieren productos que les permita desarrollar sus actividades cotidianas.

Finalmente, el mercado de revendedores, sus compradores son empresas, también, que se animan a conseguir bienes y servicios con el propósito de venderlos a precios superiores a los comprados. Puede ser a otras empresas afines o al consumidor final.

Tipos de mercado según el producto

El producto es otro de los puntos clave en toda relación comercial, su calidad y valor resulta de interés para su comercialización. Una nueva tipología a partir del producto sería:

Mercado de productos o bienes: lo conforman aquellos compradores: individuo, organización o empresa que precisan de productos como computadoras, muebles o línea blanca, es decir, bienes tangibles.

Mercado de servicios: habitualmente lo constituyen aquellas empresas, personas o asociaciones que ofrecen beneficios o cualquier tipo de actividades a cambio de un interés monetario. Como ejemplo, cabe mencionar los servicios de seguridad que emplean las empresas.

Mercado de ideas: porque las ideas también son un producto y si son buenas, aún más cotizadas serán. Las empresas necesitan renovarse constantemente para sobresalir en el mercado al que pertenecen, ya sea mediante estrategias de mercadotecnia o formas innovadoras de acercarse a los clientes.  

Mercado de lugares: los lugares suelen ser ampliamente cotizados, desde la relevancia que tienen dentro de la industria del turismo, hasta la preferente zona en la que se desea vivir, construir fábricas o ubicar la empresa o comercio. 

Mercados según su ubicación geográfica

La ubicación geográfica también desempeña un rol destacado al momento de las transacciones comerciales. Desde este criterio podríamos clasificarlos en:

Mercado regional: es el referido a una zona específica que puede tener valores y características similares y no tiene por qué coincidir con límites políticos territoriales.

Mercado nacional: tiene como norte una nación específica y se propone desenvolver el intercambio comercial a lo largo y ancho de todo un territorio.

Mercado internacional: contempla transacciones comerciales con países fuera de las fronteras nacionales. Las empresas se expanden hacia otras latitudes llevando su marca a todas partes y personas de diferentes nacionalidades. Un ejemplo son las compañías multinacionales.

Mercado metropolitano: se refiere a un área de acción dentro de una ciudad importante y de muchos habitantes, por ejemplo una capital.

Mercado de intercambio comercial al mayoreo: es entendido como aquel que puede desarrollarse en ciertas áreas en las que algunas empresas comercian al mayor dentro de la ciudad. Son sitios específicos para consumidores.

Mercado local: es aquel llevado a cabo en centros comerciales, ubicados en áreas privilegiadas o en tiendas ubicadas en sitios de larga tradición. 

Tipos de Mercados en grupos de No Clientes

Dentro de esta curiosa, pero existente, categoría tenemos:

Mercado de votantes: es el tipo de mercado conformado por aquellas personas inscritas en los registros electorales y que pueden ejercer, democráticamente, su derecho al voto. Es claro ejemplo a la hora de elegir autoridades o representantes a nivel tanto nacional como regional.

Mercado de donantes: el mismo está constituido por personas que proveen fondos a organizaciones sin fines de lucro. A su vez, este tipo de mercado se pone en marcha a través de otras posibilidades dependiendo de sus actores.

Así, el primero se da cuando la entidad que dona fondos para actividades de investigación, educación o salud pública es gubernamental. El segundo aparece cuando las que donan o financian actividades sociales o culturales son las fundaciones y, por último, son los individuos los protagonistas que financian nobles causas.

Tipos de Mercado según la forma de interacción

La interacción es una actividad de cardinal relevancia en el desarrollo de actividades comerciales. No hay empresa que se proyecte en soledad, su objetivo siempre radica en interactuar, con proveedores, consumidores, en su misma estructura y composición, con todos los miembros de forma interna.

Ya en nuestros días, esta forma de interactuar la resolveríamos a través de la clasificación de los siguientes tipos de mercado:

Mercado físico

Es el lugar en el cual se juntan compradores y vendedores para realizar de forma presente y en tiempo real cualquier transacción comercial de bienes o servicios. Los ejemplos para este caso lo constituyen las tiendas minoristas o retail, los centros comerciales, los supermercados, entre otros. Para muchos también es asumido como mercado offline.

Mercado virtual

Como contraposición al mercado físico, y producto sobre todo de los avances tecnológicos y de la comunicación a través de dispositivos móviles o computadores personales, el mercado virtual viene galopando a velocidades vertiginosas.

En este entorno no hace falta el contacto físico para intercambiar productos o servicios y obtener dinero, en el caso del vendedor, sino que todos los acuerdos suceden en Internet a través de pseudónimos y avatares. Un ejemplo para mencionar es el comercio web Amazon.com.

Mercado de subasta

Se trata de lugares en los que coinciden vendedores y compradores, mostrando cada uno cuánto estaría dispuesto a pagar o vender, respectivamente, por un bien o producto. El objetivo final en este mercado es el mutuo acuerdo entre vendedor y comprador

Otros tipos de mercado

Hasta ahora hemos examinado diferentes clasificaciones de mercado en atención a los factores que intervienen en su funcionamiento: consumidores, productos, vendedores, competencia y servicios. Pero existen otros que operan desde espacios con cierto reconocimiento y tradición como los que siguen:  

Mercado gubernamental

No son pocas las organizaciones gubernamentales que también tienen la faceta de importantes compradoras de bienes y servicios. Sobre todo cuando se trata de  países en desarrollo, que por lo mismo, pueden activar obras de gran envergadura con una proyección de costos importante.

Debido a las implicaciones y responsabilidades para la toma de decisiones, regularmente son proyectos a largo plazo que demoran en su ejecución, de acuerdo con lo acotado en lifeder.com. Por lo general los proveedores presentan opciones, en una especie de concurso, donde ganaría el que tenga la mejor oferta.

Otro factor relevante es que, casi siempre, en este tipo de mercado, gubernamental, se otorga preferencia a los proveedores nacionales.

Mercado institucional

Como su nombre lo indica, las instituciones que forman parte de una sociedad específica: universidades, hospitales, cárceles,  entre otras, pertenecen a esta clase de mercado. Todas estas entidades manejan además de consumidores cautivos, grupos de personas dependientes y con presupuestos definidos.

Normalmente en estos lugares institucionales se establecen límites anuales en cuanto a presupuesto para los gastos operativos. Por lo que un buen gerente se mantendrá siempre dentro de los límites acordados.

Mercados según su estructura

En líneas generales, existen mecanismos que logran definir lo que implica o, mejor dicho, evalúan la situación de un mercado. Sus intereses giran en tornos a quiénes son sus actores: vendedor, consumidor, ofertantes y demandantes, a los que también se les conoce como agentes económicos.

Asimismo, exploran sobre el poder que tenga cada uno de dichos agentes para controlar el volumen y la capacidad de producción.

Por otra parte, estos modos de evaluar el desenvolvimiento de un mercado consideran el tipo de producto o servicio que se quiere ofertar; el ramo al que pertenece y las limitaciones  de entrada o salida. Estas condiciones generan, a su vez, una amplitud en los tipos de mercado, en cada vértice de su estructura.   

Mercado Financiero

Es, quizás, como hemos anunciado arriba, uno de los mercados más importantes, centrado en los activos líquidos (bonos y acciones) de empresas o consorcios que operan con recursos financieros en pequeñas y grandes escalas.

Un ejemplo claro de esta práctica es Wall Street, en donde inversionistas y agentes de empresas tranzan bonos o acciones de manera regulada.   

Aunque muchas personas emplean el término mercado, en singular, después del presente artículo no nos queda la duda de que a la palabra le vendría mejor el plural. Porque existen numerosos tipos de mercado que en función de sus factores: producto, consumidor, meta, u oferente determinarán su análisis y pertinencia en contextos determinados.

Explorar y examinar los tipos de mercado existentes reviste gran relevancia, al momento de iniciar o redimensionar tu empresa. Si sigues las clasificaciones mostradas podrás, por ejemplo, identificar con mayor facilidad el tipo de mercado al que deseas o te conviene ingresar, en función, siempre, de los requerimientos que se lleva a cabo dentro del mismo.

Elementos como regiones, cultura, e incluso, filiación religiosa constituyen eslabones que pueden brindarnos pistas sobre la viabilidad o no del tipo de mercado que deseemos. En consecuencia, realizar un diagnóstico de tales aspectos y de los demás que configuran los intercambios comerciales arrojará resultados que pueden orientar la toma de decisiones.

Si buscas implementar una estrategia de marketing digital especializada en tu tipo de mercado:

1 comentario en “¿Cuántos tipos de mercado existen y cómo identificarlos?

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